CARACTERÍSTICAS Y FORMAS PRINCIPALES.
El barroco musical
en España comparte en cierta medida las características generales del barroco
en otras partes de Europa: se desarrolla la melodía acompañada, se establece
definitivamente la tonalidad, el tempo y las ornamentaciones pasarán a lo largo
del siglo XVII de ser libres a ir volviéndose más precisos en cuanto a su
escritura, y se le dará mucha importancia al texto en contraposición a las
obras vocales de periodos anteriores en las que la complejidad del contrapunto
hacía inentendible este.
Sin embargo, también
está presente un conservadurismo bastante importante, en especial dentro de la
música litúrgica. De hecho, en las composiciones religiosas se sigue empleando
el contrapunto imitativo; eso sí, añadiendo técnicas más modernas como la
policoralidad , que tiene su origen en Venecia y que consiste en la colocación
de dos coros separados para crear contrastes y efectos sonoros.
Siguiendo un
proceso ya iniciado en el Renacimiento, a lo largo del siglo XVII la música religiosa
se va abriendo a la implementación de instrumentos como la chirimía, el violón, el arpa, el bajón o el órgano, y los compositores escriben misas con secciones instrumentales y bajo continuo.
Los tipos de misa más populares siguen siendo las misas de cantus firmus, que parten de una melodía previa (cantus firmus) proveniente casi siempre del canto gregoriano; y la misa parodia, que toma y adapta melodías de canciones profanas. Se compusieron también algunas misas con la denominación “de batalla”, que conmemoraban alguna victoria o el fin de una guerra, y podían incluir instrumentos como clarines u otros que recordaran sonidos de batalla. También se siguen escribiendo motetes para las misas.
Misa de batalla de Joan Cererols.
Comentarios
Publicar un comentario